lunes, 8 de junio de 2009

¿Anular el voto?



Con gran publicidad se está comentando la posibilidad de anular el voto el próximo 5 de julio. Diversos comunicadores, así como algunos de aquellos que se suelen autodenominar “intelectuales”, aseguran que de esta forma se castigará a la partidocracia y los ciudadanos tendrán una manera de mostrar su hartazgo ante el actual sistema político.

¿Realmente se logrará esto? Todo parece indicar que no. Lo que sí se logrará es que los cargos electos en una elección con alto abstencionismo y con muchos votos nulos lleguen con pocos votos efectivos a su favor, por lo que la estructura de cada partido tendrá un peso preponderante. Es decir, pretendiendo castigar a las estructuras partidistas en realidad se les estará dando más poder. ¿No resulta entonces una tomadura de pelo esta propuesta?

Quienes promocionan la anulación del voto aseguran que todos los partidos son iguales, que no hay diferencias sustanciales y que, por lo tanto, es preferible anular el voto como protesta. Pero lo cierto es que esto es una gran falacia. Basta darse un asomo por sus plataformas políticas (algo que seguramente casi nadie de quienes proponen el voto nulo ha hecho) para darse cuenta que existe una amplia oferta en casi todos los temas, y que los partidos proponen cosas muy distintas a problemas muy similares. Algunos proponen más intervención del Estado, otros mayor participación de la sociedad y del individuo; algunos promueven una agenda más enfocada en minorías, otros piensan más en el bien común nacional. Y justamente de eso se trata una democracia: que opciones distintas compitan en un ámbito de civilidad en la lucha por el poder.



Promover la anulación del voto es promocionar un clima antipolítico, un clima de rechazo al sistema, similar al que ha existido en aquellos países en los que algún líder mesiánico ha llegado al poder alzando la bandera de la protesta contra las instituciones existentes. Lo mismo ocurrió con Hugo Chávez en Venezuela o con Adolfo Hitler contra la República de Weimar, en Alemania.

Anular el voto es manifestar un rechazo absolutamente destructivo al sistema político, sin proponer realmente ningún esquema para mejorarlo. Y es que todo sistema político es mejorable, no existe la democracia perfecta. Aún en las democracias más avanzadas se producen escándalos, políticos desvinculados de su electorado, casos de corrupción. Pensemos mejor en aquellas reformas institucionales que nos van a permitir tener una democracia de mejor calidad. Entrémosle ya de lleno a temas como el de la posibilidad de la reelección de los legisladores, a fin de que los ciudadanos puedan ejercer en cada elección un juicio ciudadano sobre sus representantes y decidir si merecen o no continuar en sus puestos. Diseñemos aquellos mecanismos que impedirán la parálisis legislativa y que eliminarán los incentivos para que los partidos de oposición obstaculicen al Presidente en turno. Consideremos la necesidad de presionar para que todas las entidades federativas y presidencias municipales rindan cuentas con total transparencia, como ya lo hace el gobierno federal. Pensemos en la revisión de la legislación electoral para eliminar de ésta todos aquellos candados que impiden campañas más dinámicas, flexibles e informativas.

Construir la democracia mexicana costó mucho esfuerzo, y llevó muchos años. Desconocer los avances significa olvidar aquellos años en los que el PRI manipulaba a su antojo las elecciones, y donde el Presidente no rendía cuentas y era amo y señor del país. Insistimos: falta mucho por mejorar, pero es preferible hacerlo desde las instituciones y con una propuesta realista. Dejemos atrás aquellas utopías que a nada bueno nos llevan.

miércoles, 27 de mayo de 2009

El examen antidoping


Había escuchado mucho acerca de la prueba antidoping, pero no sabía exactamente en qué consistía. Sólo sabía que se le aplicaba fundamentalmente a deportistas para ver si no habían ingerido alguna sustancia prohibida que mejorara tramposamente su desempeño o a personas a las que se quería probar su adicción a alguna droga.

El domingo pasado, César Nava me invitó a que juntos nos hiciéramos una prueba antidoping para mostrarle a la ciudadanía que somos dos candidatos limpios, sanos, que no consumimos ninguna sustancia tóxica. Hay que decir que la prueba es capaz de detectar el consumo de alguna droga aunque éste se haya realizado varias semanas o incluso meses atrás, así que no hay ni cómo poder burlarla.

Juntos la hicimos y los dos salimos bien librados. Tengo que reconocer que fue una experiencia muy gratificante, ya que ahí dejamos muy claro que nuestro compromiso en la lucha contra el narcotráfico y contra las adicciones no solamente es un conjunto de palabras que puedan sonar bien en un discurso, sino ante todo es una alternativa de vida que hemos decidido seguir.

viernes, 22 de mayo de 2009

Al lado de las personas



No cabe duda que lo mejor de una campaña electoral es la posibilidad de escuchar directamente a las personas, conocer sus necesidades, compartir sus preocupaciones, acompañarlos en sus anhelos. En los cinco días que llevamos de intensa campaña hemos podido oír muchas inquietudes de los ciudadanos.

Por ejemplo, el otro día en la colonia Alfonso XIII el dueño de un local de diversión me decía que está admirado de la lucha que el Presidente Calderón está dando contra el narcotráfico. “Es muy valiente nuestro Presidente, tenemos que apoyarlo”. En esa misma colonia, muchos jóvenes coincidieron en que tiene que haber un mayor énfasis en el deporte y la educación como medios para prevenir las adicciones.

En Molino de Rosas encontramos el permanente reclamo hacia la Delegación Álvaro Obregón por el mal estado de las banquetas. “Vinieron hace tres años los perredistas a pedirnos el voto, y mire, nada de nada”.

Estamos haciendo una campaña de mucho contacto con la gente. Es necesario terminar de una vez con el estereotipo del político alejado, presuntuoso, ajeno a las preocupaciones cotidianas. Hay que cambiar la percepción popular respecto a la política y los políticos: por eso es urgente que una nueva generación asumamos el gran compromiso de dignificar la política, y convertirla en una actividad para servir a los demás.

lunes, 18 de mayo de 2009

Acciones seguras para nuestra ciudad


Arranca una nueva campaña electoral en el Distrito Federal, y otra vez los partidos y los candidatos tendremos la gran oportunidad de escuchar a los ciudadanos para después ofrecerles nuestras propuestas buscando ganar su voto.

Son muchas las cosas que se escuchan en las campañas, pero lo único cierto es que las personas ya están hartas de las promesas disparatadas y del populismo irresponsable. Lo que la gente quiere son acciones seguras que se traduzcan en un bienestar concreto y en la solución a sus problemas más sentidos.

Con ese ánimo participaremos en esta campaña. Vamos a ofrecerles a los habitantes del distrito XX de esta ciudad acciones seguras para vivir mejor. Vamos a convencerlos de que el Partido Acción Nacional es la mejor opción para tener una ciudad segura, competitiva, sustentable, con justicia y desarrollo humano, con armonía, y bien gobernada y mejor administrada.

Todo eso lo vamos a hacer desde la Asamblea Legislativa. En estos 45 días de campaña buscaremos enamorar a las personas de nuestro proyecto político.